Escriba el número posicional que aparece en su documento del Registro Inmobiliario y le decimos en qué municipio está, se lo enseñamos sobre la foto aérea y le dejamos la ruta lista para abrir en Google Maps o en Waze.
Esto no es el Registro Inmobiliario y no certifica nada. Es una herramienta independiente de Agrimdata & Servicios, SRL, que no está afiliada al Registro Inmobiliario ni al Poder Judicial. Lo que ve es una copia de lo que el RI publica en sus geoservicios abiertos, en el momento en que se consulta. El portal oficial es servicios.ri.gob.do/ConsultaParcelario.
No compre, no venda y no firme nada basándose en esta pantalla. Pida la certificación oficial del Registro Inmobiliario y contrate a un agrimensor para que le mida el terreno y le señale los linderos en el sitio.
Y el punto que le damos es una referencia para llegar, no un lindero: le dice a qué terreno ir, no por dónde pasa la línea de su propiedad.
Es un número de doce dígitos, sin letras ni guiones —del
tipo 999999000001—. Aparece en la
certificación del estado jurídico del inmueble, en el
plano de mensura aprobado y en la documentación que el
Registro Inmobiliario emite sobre parcelas resultantes.
No lo confunda con la designación catastral, que lleva
letras y guiones —999-X-1-B-18— ni con el número de
expediente. Esos dos se buscan en el
Visor Parcelario.
Busca su número posicional en el parcelario que el Registro Inmobiliario publica abiertamente. Si lo encuentra, le dice en qué municipio y provincia está el inmueble, calcula un punto dentro de la parcela, se lo dibuja sobre la foto aérea y le ofrece abrir la ruta hasta allí en Google Maps o en Waze. Le muestra además la superficie que declara el RI y la fecha en que se inscribió.
Consulta el GeoServer público del Registro Inmobiliario
(atlas.ri.gob.do), que es el mismo del que se sirve su
portal oficial. El número viaja allí y nada más: ni quién pregunta, ni
desde dónde. La foto aérea la sirve Esri y el callejero
CARTO; esos servidores ven la zona que está mirando,
como en cualquier mapa web.
La búsqueda tarda unos diez segundos, y no es su conexión. El buscador del Registro Inmobiliario es lento cuando se le pregunta por un número: hay que mirar en sus tres listas de parcelas resultantes y la mayor tiene 730 000 registros sin índice. Se consultan las tres a la vez para que tarde lo que la más lenta y no la suma de las tres.
El centro geométrico de una parcela en forma de L o de U cae fuera de la propia parcela. Medido sobre parcelas reales del Registro Inmobiliario: ocurre en el 1.2 % de las rurales, y en el peor caso el centro quedaba a 51 metros del terreno — en el patio del vecino, o al otro lado de la carretera.
Cuando eso pasa, la herramienta mueve el punto a un lugar que sí está dentro de su parcela y se lo dice en pantalla. No se esconde: usted tiene que saber si el punto al que va es el centro de su terreno o simplemente un punto interior.
Un número posicional puede corresponder a una parcela resultante que el Registro Inmobiliario anuló. Esas se buscan a propósito y se muestran con la advertencia encima, en rojo, porque es justo lo que no se puede descubrir tarde.
La primera carga puede tardar unos segundos, y cada búsqueda unos diez más: el buscador del Registro Inmobiliario es lento cuando se le pregunta por un número. Si su servidor no responde, la herramienta lo dice y no lo confunde con «ese número no existe».
Llegar al terreno y saber por dónde pasa su línea son dos cosas distintas. Esta herramienta hace la primera. La segunda solo se resuelve midiendo en el sitio: un agrimensor con equipo replantea las esquinas y levanta el plano. Colocar una verja guiándose por un mapa es como se empiezan la mayoría de los conflictos con un vecino.
Porque el centro de una figura en L o en U cae fuera de ella. Medido sobre parcelas reales: 0 de 534 en zona urbana, donde los solares son rectángulos, y 5 de 412 en zona rural, donde no lo son. En el peor caso el centro quedaba a 51 metros del terreno. Cuando pasa, la herramienta mueve el punto adentro y lo avisa en pantalla.
Si su número no aparece, lo más probable es que sea un dígito mal copiado — son doce y es fácil bailar uno. Pero también puede ser que el inmueble no esté en el parcelario publicado: hay huecos, sobre todo en terrenos que nunca pasaron por una mensura moderna. No encontrarlo aquí no significa que no exista ni que su documento no valga.
No se pide correo ni contraseña, no se crea ningún perfil y no se guarda nada: el número se procesa en memoria y desaparece al cerrar la página. Al Registro Inmobiliario viaja el número que usted escribió y nada más. Lo que envía viaja cifrado (HTTPS) y se procesa en la memoria del servidor, sin escribirse en disco. Al terminar no queda nada que mirar después — tampoco para nosotros. Sólo se lleva un conteo del total de búsquedas, sin ningún dato asociado. Si pulsa un botón de ir, Google Maps o Waze reciben las coordenadas — eso ocurre sólo si usted lo pulsa.
Si el servidor del Registro Inmobiliario no responde, esta herramienta tampoco puede. No hay copia en otro sitio y no se finge que la haya: se dice de quién es el problema, se ofrece el portal oficial y no se insiste en bucle sobre un servicio que acaba de fallar.
La designación catastral lleva letras y guiones
(999-X-1-B-18) y es la del parcelario antiguo. El
número de expediente identifica el trámite, no el
inmueble. Los dos se buscan en el
Visor Parcelario,
que además le entrega la parcela en DXF, KML y shapefile con su cuadro
de coordenadas.